
Cómo el zellij convierte piezas de azulejo en mosaicos geométricos
Descubre cómo las piezas vidriadas forman el zellij, con ejemplos de Fez, la Alhambra y museos que distinguen obras antiguas, fabricación moderna y restauración.
El zellij es un mosaico cerámico que reúne piezas vidriadas independientes para formar una composición mayor. Está estrechamente ligado a Marruecos y a las tradiciones arquitectónicas del occidente islámico. Sus estrellas y cintas entrelazadas se construyen mediante piezas y juntas reales: el dibujo resulta de ordenar materiales, además de representar formas sobre una superficie.
Las publicaciones de museos también emplean las grafías zillij y zilij. En la documentación española de la Alhambra de Granada, la técnica relacionada de ensamblar piezas recortadas se denomina alicatado. Comparar obras identificadas permite entender mejor sus diferencias. Una instalación marroquí contemporánea, un panel nazarí medieval y una imitación posterior de yeso pueden parecerse, aunque sus materiales y trayectorias sean distintos.
Del azulejo vidriado a las piezas que encajan
La descripción del zócalo de la Sala de la Barca, publicada por la Alhambra, explica que las piezas cerámicas se recortan de azulejos cuadrados vidriados. El cuerpo de arcilla lleva una superficie vítrea coloreada. El corte proporciona los contornos necesarios para la composición; el ensamblaje de esos contornos produce el dibujo completo. Conviene observar por separado la pieza pequeña, su cara vidriada y el panel terminado.
Un ejercicio con papel ayuda a comprender el encaje. Escoge una estrella como centro, recorta los polígonos que la rodean y colócalos juntos sin superponer sus bordes. Después cambia la anchura de uno de ellos. Sus vecinos deberán desplazarse o dejarán un hueco, y la modificación puede alterar la posición de la siguiente estrella. El ejercicio muestra por qué ajustar las piezas de enlace resulta tan necesario como dibujar el motivo más llamativo. Sirve para explicar un problema de montaje; no reconstruye el procedimiento de un taller medieval documentado.
Un azulejo con decoración geométrica pintada plantea otra relación entre soporte y dibujo. Varias formas de colores pueden compartir una misma pieza cerámica. En un mosaico de piezas recortadas, parte de las líneas corresponde a los límites físicos de elementos separados. Hay que localizar primero las juntas: ¿rodean cada pequeño elemento coloreado o un azulejo cuadrado intacto contiene varias figuras en su cara? El formato cerámico y el motivo superficial son datos diferentes.
Esta distinción también evita confundir todas las clases de mosaico. Nuestro análisis de los mosaicos arquitectónicos de Khirbat al-Mafjar trata otro contexto y otra historia material. La palabra «mosaico» indica una composición hecha con piezas; por sí sola no identifica el trabajo marroquí con cerámica vidriada.
Cómo leer el alicatado de la Sala de la Barca
La Alhambra relaciona el zócalo de la Sala de la Barca con las obras de Muhammad V en el Palacio de Comares hacia 1369. Su descripción señala cintas blancas que forman octógonos, con estrellas negras o azules de ocho puntas en el interior. Alrededor de las estrellas se sitúan cuatro piezas negras y cuatro verdes. Son características de esta composición concreta, no una combinación cromática obligatoria para todo zellij.
Se puede leer el conjunto en dos recorridos. Primero sigue las cintas blancas para reconocer los recintos octogonales. Después observa las piezas coloreadas dentro de cada recinto. La cinta organiza el campo y la estrella aporta un centro. Contar únicamente sus puntas oculta el papel de las piezas circundantes y de los enlaces compartidos entre unidades vecinas. Una descripción completa debe identificar tanto el motivo reconocible como la red que lo conecta con el siguiente.
El color también participa en esa organización. Si imaginamos todas las piezas del mismo tono, algunas fronteras seguirían siendo visibles por las juntas, pero costaría más seguir el recorrido de la cinta blanca. El color puede unir visualmente elementos independientes o separar un centro de su entorno. Esta es una lectura de la composición descrita por el museo; no demuestra que blanco, verde, negro y azul tengan un significado simbólico universal en todas las obras.
Un octógono, una estrella de ocho puntas y ocho piezas circundantes representan tres recuentos distintos. Al comparar fotografías, separa el contorno, el motivo central y los elementos que lo rodean. La repetición del número ocho no significa que las descripciones se refieran al mismo nivel del diseño.
Ajustar la repetición a una pared concreta
Una unidad que se repite no resuelve por sí sola el proyecto arquitectónico. El panel tiene anchura, altura, bordes y superficies contiguas. La ficha del panel de Dar al-Árusa, procedente del palacio del Cerro del Sol, destaca la elección del diseño y sus proporciones para un espacio determinado. El marco y la composición interior deben funcionar juntos.
Puede comprobarse con otro ejercicio sencillo: coloca tres unidades iguales, cada una centrada en una estrella, dentro de un rectángulo. Amplía ligeramente la anchura del rectángulo sin cambiar las unidades. Tendrás que decidir si ensanchas la cenefa, modificas la separación o cambias la escala de los módulos. Cada opción altera la relación entre el centro y el borde. El ejercicio ilustra el problema de adaptación comentado en la ficha; no establece qué solución escogió el autor de un panel perdido.
La descripción del panel del Mexuar, publicada en abril de 2011, aporta un caso geométrico más específico. Una cuadrícula de cuadrados colocada en diagonal se superpone a otra cuadrícula cuadrada y genera una estructura de cuadrados y octógonos. El campo central combina disposiciones de ocho y dieciséis puntas; las franjas más estrechas contienen cintas de colores entrelazadas. El museo describe sus elementos como piezas monocromas vidriadas, recortadas o moldeadas.
La mención del moldeado limita lo que podemos afirmar sobre la fabricación. Una ficha que admite elementos moldeados no permite decir que todas las piezas se cortaron mediante un mismo procedimiento. Para entender la geometría de las unidades repetidas, está nuestra guía de círculos, cuadrículas y estrellas repetidas. Aquí interesa cómo esa composición adquiere forma material y ocupa la superficie prevista.
Fez y la continuidad del oficio arquitectónico
Fez ofrece un contexto arquitectónico para el oficio, pero no una fecha común para todos los azulejos que allí se conservan. La documentación de la UNESCO sobre la medina de Fez sitúa su gran desarrollo bajo los meriníes en los siglos XIII y XIV y reconoce la continuidad de conocimientos arquitectónicos y oficios decorativos. La medina entró en la Lista del Patrimonio Mundial en 1981. La inscripción corresponde a la ciudad histórica; no debe presentarse como una inscripción independiente del zellij por la UNESCO.
En un artículo de abril de 2017, la investigadora del Met Courtney A. Stewart describe la madrasa de Bou Inania, construida hacia 1350, con zellij policromo, estuco tallado y carpintería de cedro. También señala la continuidad del mosaico cerámico en la mezquita de Hassan II de Casablanca, terminada en 1993. Ambas construcciones permiten distinguir la permanencia de un vocabulario ornamental de la antigüedad de una instalación específica.
Antes de comparar las estrellas, observa los materiales. La parte baja de una pared cubierta de azulejos, una superficie de estuco tallado y un techo de madera pueden contener ornamentos regulares, aunque su fabricación y mantenimiento sean diferentes. Una fotografía general del patio puede fundir esas capas en una sola impresión decorativa. Examinar sus límites ayuda a distinguir el ensamblaje cerámico, la talla del estuco y el trabajo de la madera.
La continuidad de un oficio tampoco implica que cada artesano posterior haya reproducido sin cambios todas las operaciones anteriores. Los edificios identificados prueban la presencia de formas y materiales relacionados en épocas distintas. La fecha del edificio, la del panel conservado y la identificación de una reparación siguen siendo preguntas separadas.
Qué muestra el Patio Marroquí del Met de 2011
El Patio Marroquí Patti Cadby Birch es una obra moderna documentada que permite apreciar esas capas. La publicación educativa del Met, unidad 3, atribuye su realización dentro del museo en 2011 a la familia Naji y a Arabesque, Inc., de Fez. Los muros disponen las piezas cerámicas recortadas y coloreadas debajo del estuco tallado, con madera tallada en la zona superior. La instalación también incorpora columnas de mármol nazaríes adquiridas por el museo, fechadas aproximadamente en 1350–1400.
El patio reúne, por tanto, trabajo artesanal contemporáneo y objetos más antiguos. Sus alicatados no corresponden a una sala medieval trasladada intacta desde Marruecos o Granada. Que la instalación sea moderna tampoco vuelve imaginario el proceso artesanal: el museo identifica a sus autores, el año de construcción y los materiales. La explicación puede reconocer al mismo tiempo sus modelos históricos y la creación de un nuevo espacio arquitectónico.
En su artículo sobre la organización de una galería, publicado en abril de 2015, Julia Rooney explica que el dibujo tastir del patio utiliza 70 tipos distintos de formas, recortadas individualmente y ensambladas en estrellas de ocho y dieciséis puntas. Setenta es el número de tipos empleados en esta instalación. No significa que cada panel contenga solamente setenta piezas ni que todo zellij siga una fórmula de setenta formas.
El ejemplo muestra por qué un panel completo puede requerir mucho más que una plantilla de estrella. Centros, enlaces y bordes participan en el conjunto. Para describir la complejidad hay que precisar qué se ha contado: puntas, centros repetidos, piezas individuales o tipos de piezas. Mezclar estas categorías genera cifras llamativas, pero impide entender de qué está hecha la obra.
Estrellas semejantes, tradiciones materiales diferentes
Los mosaicos cerámicos de piezas recortadas no se limitan al occidente islámico. La Estrella de doce puntas del Art Institute of Chicago, número de inventario 1925.40, está fechada a finales del siglo XV y atribuida a Irán o Asia Central. La ficha identifica una cerámica de pasta fritada vidriada, cortada y recompuesta como mosaico. También señala que otras piezas estrelladas conservadas de esa época se cocían habitualmente como unidades enteras.
La comparación separa el contorno final del objeto de su modo de fabricación. Una estrella puede ser una única pieza cerámica o un conjunto de elementos menores. A la inversa, un mosaico puede contener una estrella que solo ocupa una parte de una composición rectangular mucho mayor. La silueta exterior no resuelve por sí sola la pregunta sobre los materiales y el montaje.
La obra de Chicago incluye flores y roleos en turquesa y azul cobalto. La estructura geométrica y el ornamento vegetal pueden actuar en niveles distintos de una misma pieza. Nuestro artículo sobre hojas y roleos del arabesco desarrolla ese vocabulario vegetal. También hay que matizar la afirmación general de que todo el arte islámico excluye imágenes, como muestran estos ejemplos de personas y animales en museos.
La ficha de Chicago propone un púlpito, una gran sala o una madrasa como posibles emplazamientos del mosaico. Son posibilidades, no un edificio de origen identificado. Ni su forma estrellada ni su material permiten atribuirlo a una construcción concreta. Llamarlo zellij marroquí eliminaría además la atribución regional que establece el museo.
Cuando una superficie parece cerámica, pero contiene restauraciones
Las intervenciones históricas complican especialmente la interpretación visual. Un estudio de 2021 de Pilar de Hoyos Alonso, Isabel Sánchez Marqués y Fernando Guerra-Librero en Cuadernos de la Alhambra analiza el zócalo de la Sala de los Reyes. En 1858–59, Rafael Contreras sustituyó alicatados dañados por reproducciones de yeso que imitaban la decoración cerámica vidriada original. La humedad persistente siguió deteriorando esas sustituciones.
Los autores estudian los trabajos de conservación de 2011–12 sobre los restos originales y las reproducciones del siglo XIX. Las capas añadidas habían pasado a formar parte de la historia de la sala. El caso muestra que una superficie geométrica aparentemente continua puede reunir distintos materiales y varias etapas de intervención.
Para el visitante, resulta útil preguntar qué partes son cerámica original, cuáles son añadidos y qué establece la documentación de conservación. Un dibujo coincidente no demuestra que coincidan los materiales. Una fotografía tampoco basta para determinar el origen del deterioro o justificar un tratamiento. La semejanza visual y los problemas de humedad del edificio requieren análisis diferentes; este artículo no ofrece instrucciones de reparación.
La ilustración de portada es una reconstrucción del oficio asistida por IA, no una fotografía de un taller histórico, un monumento o un panel conservado concretos. Para comparar las obras identificadas, utiliza las fichas de museos y los estudios de conservación enlazados. Sus fechas y descripciones materiales sustentan la comparación mejor que el parecido con una ilustración.
Fuentes
- Alhambra, zócalo de alicatado de la Sala de la Barca — Piezas vidriadas recortadas y composición vinculada a Muhammad V hacia 1369.
- Alhambra, panel alicatado del Mexuar — Descripción de abril de 2011 sobre formación de piezas, cuadrículas superpuestas y cintas entrelazadas.
- Alhambra, panel de alicatado de Dar al-Árusa — Módulos, proporciones y adaptación del dibujo al espacio arquitectónico.
- Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO, medina de Fez — Historia urbana, inscripción de 1981 y continuidad de los oficios arquitectónicos.
- Met, viaje a Marruecos — Artículo de abril de 2017 sobre Bou Inania y la mezquita de Hassan II.
- Met, diseño geométrico en el arte islámico, unidad 3 — Materiales y autores del Patio Marroquí, construcción de 2011 y columnas anteriores.
- Met, organización de una galería — Artículo de abril de 2015 sobre los 70 tipos de formas y las estrellas del patio.
- Art Institute of Chicago, Estrella de doce puntas — Inventario 1925.40, mosaico de pasta fritada recortada y límites de la atribución regional y del uso original.
- Cuadernos de la Alhambra 50, restauración del zócalo de la Sala de los Reyes — Investigación de 2021 sobre restos cerámicos, imitaciones decimonónicas de yeso y conservación.